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TRACIT, grupo financiado por tabacaleras, intenta influir en políticas del control del tabaco

El mensaje de TRACIT apunta a promover que en los grupos de trabajo gubernamentales para enfrentar el comercio ilícito y el contrabando, representantes del sector privado tengan participación y por esa vía delegados de la industria tabacalera busquen la reducción de impuestos a los cigarrillos.

La Alianza Transnacional para Combatir el Comercio Ilícito (TRACIT), organización de la que es socia la tabacalera Philip Morris International (PMI), ha estado intentando interferir en el diseño de políticas públicas en Costa Rica y en otros países solicitando fortalecer la Comisión Mixta Contra el Comercio Ilícito u oponiéndose a legislación que busca regular el contrabando de cigarrillos.

En agosto de 2018, representantes de TRACIT se reunieron con funcionarios gubernamentales que integran la Comisión Mixta Contra el Comercio Ilícito y en la que también tienen cabida delegados del sector privado. En esa reunión, organizada por la Cámara de Comercio Estadounidense (AmCham), los miembros de TRACIT que vinieron al país, presentaron el Índice Global de Ambiente de Comercio Ilícito, que encargan a The Economist Intelligence Unit.

El Índice Global de Ambiente de Comercio Ilícito es patrocinado por: Amcham Costa Rica, la Asociación Industrial de República Dominicana, Authentix, Brand Protection Group de Brasil, British American Tobacco (BAT), BCIU, Coca-Cola, Crime Stoppers International, Diageo, Eurocham Myanmar, Ideas Matter, JapanTobacco International, Marazzi y Asociados, NIS, NPIC, PernodRicard, Philip Morris International (PMI), PEFC, Procter & Gamble, Richemont, Unilever y Universal Music.

En aquella ocasión, durante una entrevista realizada por Diario Extra, Jeffrey Hardy, Director Ejecutivo de TRACIT, fue enfático en que el gobierno debía fortalecer el trabajo de la Comisión Mixta Interinstitucional [sic] que preside el Ministerio de Hacienda, en la cual se definen políticas públicas en cuyo diseño pueden influir los representantes del sector privado, que incluyen a la industria del tabaco.

En efecto, el representante de Amcham ante la Comisión Mixta es Gerardo Lizano, ex gerente de Asuntos Corporativos y Regulatorios de British American Tobacco Centroamérica (BATCA).

Acta de Comisión Mixta

Además, en las actas de la Comisión Mixta que se revisaron para realizar este reportaje, se constata que la única empresa invitada a las sesiones es Philip Morris International (Mendiola & Cía. en Costa Rica). Concretamente el 2 de mayo de 2019, asistieron Susana Salas y Arturo Fernández, gerentes de Asuntos Externos y de Anticomercio Ilícito para Costa Rica y Centroamérica, respectivamente.

Pero esa no fue la única que vez que quiso hacer sentir su influencia. El 7 mayo de 2019, TRACIT se dirigió a funcionarios gubernamentales e industriales durante una conferencia sobre comercio ilícito organizada por la Alianza Latinoamericana Anticontrabando (ALAC), otra organización con fuerte presencia de las tabacaleras, para nuevamente presentar el Índice Global de Ambiente de Comercio Ilícito.

Actividades similares se han realizado en otros países de América Latina, como República Dominicana y Argentina (2019), Colombia y Ecuador (2018) y Panamá (2017).

Qué es y qué busca TRACIT

TRACIT se lanzó oficialmente el 6 de septiembre de 2017, en Nueva York, y fue presentada como “una iniciativa del sector privado para intensificar la colaboración empresarial con los gobiernos y las organizaciones intergubernamentales para mitigar los daños sociales y económicos del comercio ilícito”.

Dr. Eduardo Bianco

En el mismo año de su creación comenzó a recibir fondos de PMI, según afirma el médico uruguayo Eduardo Bianco, Director Técnico del Centro de Cooperación Internacional para el Control del Tabaco (CCICT) de Uruguay, basado en investigaciones realizadas por la británica Universidad de Bath, como se puede corroborar en su proyecto TobaccoTactics.

“En marzo del 2019, la iniciativa PMI IMPACT adjudicó a TRACIT US$21 millones de los US$100 millones que donó a 31 organizaciones ese año. Ya en 2017 había donado US$20 millones a 29 proyectos entre los que estuvo también TRACIT”, explicó Bianco, un prestigioso profesional galardonado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su liderazgo internacional en materia de control del tabaquismo.

La Universidad de Bath, en su informe Tobacco Tactics, ha demostrado que tanto Philip Morris International, como British American Tobacco y Japan Tobacco International, han sido aliados en proyectos de TRACIT, suministrando financiamiento directo o mediante su alianza con Crime Stoppers International, organización que está activándose en América Latina.

Bianco no tiene dudas: “La industria tabacalera utiliza a TRACIT para llegar a los gobiernos y organizaciones internacionales, de una forma “más creíble” que si lo hiciera directamente, dado su deteriorada imagen internacional.  Eso le permite, indirectamente, ser parte de cuerpos gubernamentales encargados del combate al comercio ilícito o de asesorar a los mismos, cosa que no puede hacer abiertamente dado que está vedado por una disposición expresa del Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) y de su Protocolo contra el Comercio Ilícito”.

Y su principal objetivo, precisa, consiste en desprestigiar a la más efectiva de todas las medidas contra el hábito del fumado: aplicar altos impuestos, en torno al 80% del precio, a las cajetillas de cigarrillos.

Allen Gallagher

“Además de sus intentos de influir en el gobierno de Costa Rica, TRACIT ha impulsado cambios de política favorables a la industria en toda América Latina, en Asia, Medio Oriente, Europa y África. Una organización mundial como TRACIT, financiada por la industria tabacalera, requiere una toma de conciencia y una acción mundial para proteger la salud pública” comenta Allen Gallagher, de la Universidad de Bath, parte de la iniciativa global STOP.

Transgresión al CMCT

Como se sabe, Costa Rica ha adherido totalmente la política de control del tabaco impulsada por la OMS. En 2008 suscribió el CMCT, en 2012 aprobó la Ley General del Control del Tabaco y sus Efectos Nocivos en la Salud (9028) y su Reglamento. En tanto que en 2013 se reglamentó el etiquetado de productos de tabaco y en 2016 se aprobó el Protocolo para la Eliminación del Comercio Ilícito de los Productos de Tabaco. Es un país líder mundial en el control del tabaco.

Dra. Nydia Amador

“Costa Rica ha avanzado en control del tabaco reduciendo la prevalencia del consumo a 8,9%. Pero no está protegiendo al 100% las políticas de salud pública relativas al control del tabaco frente a los intereses comerciales de la industria tabacalera”, afirma la doctora Nydia Amador, de la Red Nacional Antitabaco (RENATA) de Costa Rica.

“Es contradictorio que empresas tabacaleras que han sido condenadas judicialmente y multadas en la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá por estar involucradas en el tráfico ilícito de productos de tabaco sean parte de TRACIT y Amcham y se les brinde espacio -a través de estas organizaciones- en una Comisión Mixta que busca eliminar el contrabando. Es como tener al ratón cuidado el queso”, agrega.

En su Artículo 5.3 el CMCT advierte que “al establecer y aplicar sus políticas de salud pública relativas al control del tabaco, las Partes actuarán de una manera que proteja dichas políticas contra los intereses comerciales y otros intereses creados de la industria tabacalera, de conformidad con la legislación nacional’.

Para Amador, los gobiernos no permitir la participación de entes que defiendan los intereses de la industria tabacalera en sus comisiones.

Dra. Reina Roa

La médica Reina Roa, del Ministerio de Salud de Panamá, recuerda que “las Partes del Protocolo no deben recibir a TRACIT ni establecer alianzas con esta entidad, ni con ninguna otra que tenga vínculos directos o indirectos con la industria tabacalera”.

Roa, recientemente reconocida mundialmente por la OMS por su activismo y liderazgo, insiste en que la protección de las políticas de control de tabaco de la interferencia de la industria tabacalera, es un deber legal de todos los gobiernos que han suscrito el CMCT y el Protocolo, convirtiéndolos en parte integral de las legislaciones nacionales.

Michél Legendre, director de control de tabaco de Corporate Accountability, advierte que “las empresas tabacaleras están utilizando una táctica de puerta trasera para financiar una organización como TRACIT con el fin de acceder a los gobiernos e influir en las políticas”.

Dra. Beatriz Champagne

Para la doctora Beatriz Champagne, de la InterAmerican Heart Foundation (IAHF), “tanto AMCHAM, como ALAC y TRACIT, son organizaciones que tratan de convencer a los gobiernos de que utilicen mecanismos que en realidad favorecen a la industria del tabaco. Hay evidencia de Europa y otras partes del mundo de que la industria tabacalera ha sido parte del comercio ilícito porque le conviene la venta de cigarrillos y otros productos de tabaco a bajo costo”.

Por qué TRACIT promueve fortalecer la Comisión Mixta

Como la propia TRACIT declara, su agenda está dirigida por el lucro: “Los gobiernos crean los marcos y condiciones, pero son los negocios los que impulsan la economía, por lo que debemos buscar que los responsables políticos comprendan las prioridades comerciales y utilicen el conocimiento de las empresas”, afirma.

En el caso de Costa Rica y probablemente de otras naciones, la forma de lograrlo parece ser por la vía de intensificar y fortalecer la influencia del sector privado en la Comisión Mixta, algo que también existe en otros países latinoamericanos.

Esta fue creada por decreto en abril de 2014 por la ex presidenta Laura Chinchilla para articular la lucha contra el contrabando y la integraban cinco entes gubernamentales: los ministerios de Economía, Industria y Comercio, Gobernación y Policía, Seguridad Pública, Hacienda, y Salud.

Pero en agosto de 2016, el gobierno de Luis Guillermo Solís reformó el decreto e incorporó a Amcham y a la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada (UCCAEP).

Teresita Arrieta
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Teresita Arrieta, Vicepresidenta de RENATA, denuncia que en ese momento se produce una transgresión del Artículo 5.3 del CMCT.

“Al reformarse el decreto e incorporarse a representantes de AmCham -entre cuyos miembros están British American Tobacco y PMI- y de UCCAEP, entre cuyos asociados está la propia AmCham, la Cámara de Industrias y la Cámara de Comercio, que tienen como afiliados a la industria del tabaco, se viola el Convenio”, declara.

En septiembre de 2017, más de 20 organizaciones internacionales solicitaron al expresidente Solís que se excluyera a los representantes de Amcham y de UCCAEP de la Comisión, pues no podían ser juez y parte. Pero representantes del Ministerio de Hacienda indicaron a RENATA que el Comité Técnico de la Comisión Mixta definió la legitimidad de las cámaras dentro de la Comisión “por cuanto no se enfocan en tabaco sino en la industria en general”, según la carta recibida por RENATA.

Para la doctora Amador no solo hay flagrancia respecto del CMCT y al Protocolo, sino que “esto es equivalente a tener avisados a los comerciantes de cómo el Gobierno los controlará. Con representantes de la industria en esta Comisión, el Gobierno está perdiendo la posibilidad de controlar el comercio ilícito de ciertos productos.

En 2015 el New York Times publicó una investigación probando cómo la Amcham trabajaba a nivel mundial para combatir las medidas antitabaco en varios países”.

Interferencia en Ecuador

En el presente año, un estudio publicado en el Tobacco Atlas demostró cómo Philip Morris International lucró de los cigarrillos contrabandeados en Ecuador y ahora pretende obtener compensación fiscal por el supuesto perjuicio mediante la intervención de sus afiliadas en Ecuador -ITABSA, TANASA y PROESA- en la discusión del Proyecto de ‘Ley Orgánica para la Prevención y Combate del Contrabando y Defraudación Aduanera de Mercancías’ que se discute en la Asamblea Nacional de Ecuador.

Dr. José Ruales

Sobre este hecho, el Dr. José Ruales, Presidente del Comité Interinstitucional de Lucha Antitabáquica (CILA) de Ecuador, asegura que son múltiples las evidencias de interferencia y de transgresión al CMCT: “Principalmente en lo relacionado con las vulneraciones al Artículo 5.3. Y en lo que a TRACIT respecta, me preocupan las referencias al Índice de Entorno Global del Comercio Ilícito 2018, elaborado por The Economist para TRACIT, y que se evidencia en la exposición de motivos de los dos proyectos que inspiran el Proyecto de Ley en proceso de discusión”.

¿Si se está buscando mejorar el control del comercio ilícito de tabaco en Ecuador, por qué entonces se presenta el índice encargado por TRACIT como una exposición de motivos contra esta ley?

Tal vez la respuesta está en los intereses que representa TRACIT.

A quiénes representa TRACIT

Contactamos a Jeffrey Hardy, Director Ejecutivo de TRACIT, para consultar al respecto. Tras asegurar en dos correos que respondería a unas preguntas, finalmente no lo hizo.  Sin embargo, la información en la web es clara y sus once socios son: las empresas de bebidas con contenido alcohólico ABinBev, Heineken, Diageo y Pernod Ricard; la farmacéutica Novartis, la tabacalera Philip Morris International, P&G, Richemont, PVH-Calvin Klein-Tommy Hilfiger, Syngenta y Universal Music Group.

La membresía cuesta un mínimo de $25.000 al año; monto que no significa mucho para empresas cuya facturación anual supera los US$29.600 millones como fue el caso de PMI en 2018.

La misión de TRACIT es levantar fondos y experiencia para impulsar las iniciativas de sus miembros y para interactuar con organizaciones gubernamentales e intergubernamentales.

Michél Legendre

Michél Legendre hace notar que se trata de una vieja táctica de interferencia de las tabacaleras: agrupar al tabaco con otras industrias y presentar un ente de fachada. “TRACIT lleva a cabo en todo el mundo acciones relacionadas con el tabaco y están usando sus informes y eventos para abordar a los tomadores de decisiones”.

Eduardo Bianco asegura que “al tener TRACIT estrechas conexiones con la industria tabacalera, brinda una visión sesgada del comercio ilícito del tabaco, ignorando u ocultando la clara evidencia del involucramiento de la industria tabacalera con el comercio ilícito del tabaco. Este es estratégicamente importante para las tabacaleras, no tanto por lo que puedan estar perdiendo de ganancias, sino porque es su principal “caballito de batalla” para oponerse a la principal medida para reducir el consumo de tabaco: el aumento del precio a través del aumento de los impuestos”, agrega.

Interferencia tabacalera para disminuir los impuestos

“La principal razón de la industria para mantener alto en la agenda de medios y de los gobiernos, el tema del comercio ilícito del tabaco, es oponerse a los impuestos. Sin ninguna duda, la aplicación estricta del Protocolo de Comercio Ilícito va a afectar parte de su negocio. La agrupación con otras industrias en TRACIT los posiciona mejor en el intento de ganar credibilidad”, insistió el Dr. Bianco.

Hay muchos ejemplos al respecto. En febrero de 2017, la gerente de PMI Susana Salas aseguró a La Nación que más impuestos causarían un desequilibrio en el mercado y más consumo de productos ilícitos.

Interferencia para detener la trazabilidad fiscal de productos de tabaco

Otro de los mayores objetivos de la industria tabacalera es impedir que los países instalen sistemas de trazabilidad fiscal para controlar la producción y las importaciones de productos de tabaco, que son altamente eficientes para controlar el correcto pago de impuestos. O bien, que esos sistemas sean a la medida de sus intereses, o sea, no independientes.

Para Legendre, el informe de STOP Protegiendo el sistema de seguimiento y localización de la industria del tabaco, “demuestra que esta sigue involucrada en el contrabando. Por lo tanto, tiene un claro interés en controlar los sistemas de seguimiento y localización, porque ello les permite continuar esta participación con impunidad, evadiendo impuestos y evitando posibles litigios”.

“Las tabacaleras lograron controlar los datos sobre contrabando y los utilizaron para exagerar la falsificación de pequeños competidores mientras ocultaban su propia participación, convenciendo a los gobiernos de que ellos son las víctimas y no los autores del contrabando. Desarrollaron su propio sistema de verificación [Codentify o Inexto] que promueven utilizando a terceros como independiente. Si los gobiernos permiten este sistema, perderán su capacidad de controlar el contrabando y el pago de impuestos del tabaco”, asegura Legendre.

Sobre este aspecto, Teresita Arrieta hace ver que en Costa Rica la Asociación de Productores e Importadores de Bebidas Alcohólicas (APIBACO) promovió un sello de autocontrol que fracasó totalmente y que no impidió una crisis de intoxicaciones con adulteraciones que causaron decenas de muertos en 2019.

“Tememos que quieran imponer algo similar para el tabaco desde la Comisión Mixta para librarse de un verdadero sistema de trazabilidad fiscal, como exige el Protocolo contra el Comercio Ilícito. Fue Gerardo Lizano, el ex gerente de BATCA, quien presentó en conferencia de prensa desde el Ministerio de Hacienda el fallido sello de alcoholes”, advirtió.

Para efectos de este reportaje, se consultó a más de 10 políticos y parlamentarios, pero todos admitieron desconocer acerca de TRACIT y también de la Comisión Mixta.

Pero dada la cantidad de dinero que TRACIT recibe de las compañías tabacaleras y de licores, y de la insistencia con la que promueve fortalecer las comisiones mixtas para cuestionar la adopción de las medidas contenidas en el Protocolo y en el CMCT, los gobiernos deben estar alerta para indagar quiénes realizan los estudios de comercio ilícito y cuáles son sus verdaderos intereses.

Habiendo entrado en vigor el Protocolo como ley internacional en 2018, los 60 países Parte deben estar atentos a cumplir lo signado. En América Latina seis países lo han ratificado. Se trata de Brasil, Costa Rica, Ecuador, Nicaragua, Panamá y Uruguay.

El flagelo del tabaco

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el consumo de tabaco provoca la muerte de más de 5 millones de personas al año. Y de seguir así, en el 2030 provocará la muerte de 8 millones de personas. Momento en el que un 80% de las defunciones se producirían en países de ingresos bajos y medios con altos costos en los sistemas de salud.

Es por ello que el mundo ha tratado de disminuir el consumo de tabaco y desde el 2003 se adoptó el CMCT, y el esfuerzo se ha visto reforzado con la adopción del protocolo

Según el informe sobre le Epidemia Global del Tabaquismo 2019, hoy hay 5.000 millones de personas protegidas por al menos una medida de control del tabaco. Sin embargo, sigue habiendo 2.600 millones de personas desprotegidas y en riesgo de sufrir los daños que causa el consumo de tabaco. De hecho, solo Brasil y Turquía aplican todas las medidas MPOWER de manera integral.

Si los gobiernos no se blindan con el CMCT y el Protocolo contra el Comercio Ilícito siguiéndolos al pie de la letra y sin interferencia alguna de la industria tabacalera, será muy difícil detener el flagelo del tabaco.

Marianela Sanabria colaboró en la elaboración de este reportaje.

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Acerca del autor Gabriela Zamora Sauma

Comunicadora con más de 20 años de experiencia en medios y consultoría. Licenciada en Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo, Universidad de Costa Rica.

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