
La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) declaró el pasado 3 de diciembre estado de emergencia institucional (hasta el 3 de junio del 2025) ante la renuncia de médicos especialistas que se encuentran por debajo del salario global definitivo.
Al día de hoy, 71 médicos especialistas de la CCSS han presentado su renuncia a la institución porque su remuneración se encuentra por debajo del salario global definitivo fijado. Estos datos fueron brindados por el área de Estadística en Salud, con corte al 6 de diciembre de 2024.
El Dr. Alexander Sánchez Cabo, gerente médico de la CCSS, se reunió hoy con los directores de los 29 hospitales de la red de servicios de salud de la institución; los directores regionales, directores de sede central y personal del despacho gerencial a fin de solventar duda e inquietudes sobre las acciones definidas por la institución para la atención de estas renuncias.
Por su parte, la presidenta ejecutiva de la CCSS, Laura Ávila Bolaños, quien participó de la actividad, aseguró:
La CCSS no quiere que renuncien los especialistas, por lo que se están desarrollando acciones dirigidas a retener ese capital humano.
No queremos que nuestros especialistas se nos vayan, los queremos retener porque sabemos que hay horas de capacitación, horas de muchísimo esfuerzo y, además, sabemos que hay muchísima vocación en cada uno de ellos.
De hecho, las gerencias Financiera y Administrativa, así como la Dirección Actuarial y Económica de la CCSS están abocadas a analizar la viabilidad de realizar un ajuste técnico a los salarios de los médicos especialistas de la institución a partir de un criterio emitido por la Procuraduría General de la República sobre los alcances de la Ley Marco de Empleo Público.

Colegio de Médicos lamenta que no se haya actuado antes
Esta crisis era previsible y lamentablemente, las alertas emitidas por diversas voces, incluyendo la del propio Colegio, no fueron atendidas con acciones concretas a tiempo para evitar este escenario.Se había advertido sobre la importancia de abordar esta problemática incluso desde tres enfoques prioritarios: formación, distribución y retención de médicos especialistas. Sin embargo, las soluciones no se cristalizaron.
Ante la posibilidad de acudir a la declaratoria nacional de emergencia por el tema de especialistas, el Colegio expresa una serie de preocupaciones respecto a varios puntos contenidos en el documento elaborado por el Ministerio de Salud: “Lineamiento Nacional para la Continuidad de la Atención Sanitaria ante la Escasez de Médicos Especialistas en el Sistema de Seguridad Social en Costa Rica”.
Entre las principales inquietudes destaca la propuesta del Ejecutivo de redistribuir a los médicos residentes en su último año de formación hacia regiones de difícil acceso. Para el Colegio, esta medida resulta cuestionable, ya que los médicos residentes aún son estudiantes que no han culminado su formación académica ni obtenido el grado que los acredita como especialistas. Además, al no contar con la supervisión directa de un tutor certificado, surge la interrogante de quién será responsable por sus acciones, lo cual podría comprometer tanto la seguridad de los pacientes como del propio médico en formación.
Otra preocupación relevante es la posibilidad de delegar a médicos generales parte de las responsabilidades propias de especialistas, tras una capacitación breve, y ampliar las funciones del personal de enfermería. El Colegio considera que esta estrategia, podría exponer a los pacientes a riesgos significativos, además de acarrear problemas éticos y legales para los profesionales involucrados. La ampliación de tareas hacia otros profesionales, como el personal de enfermería, también podría interpretarse como una forma de intrusismo en la práctica médica, lo que el Colegio considera inaceptable.
Asimismo, el Lineamiento contempla habilitar una línea telefónica de triage para consultas, en la que estudiantes de Medicina en su último año del internado atenderían a pacientes como parte de sus prácticas. Para el Colegio, esta propuesta plantea serias dudas sobre la calidad y seguridad del servicio que se brindará. Al tratarse de estudiantes, los riesgos asociados a diagnósticos erróneos podrían aumentar, incluso bajo supervisión, y se cuestiona qué tipo de profesional médico estará a cargo de supervisar estas consultas, lo cual no queda claramente definido en el documento.
El Colegio también manifiesta reservas en torno a la contratación de especialistas nacionales radicados en el extranjero para realizar teleconsultas. Desde su perspectiva, resulta complejo garantizar el control y la fiscalización del ejercicio profesional de estos médicos, ya que operan bajo legislaciones distintas y fuera del alcance de la normativa costarricense.
Finalmente, aunque no se opone a la contratación temporal de médicos especialistas y subespecialistas graduados en el extranjero, insiste en que estos profesionales deben cumplir con los requisitos establecidos en la normativa vigente para garantizar la calidad de la atención. El Colegio agiliza la incorporación de especialistas formados en el extranjero, pero es fundamental preservar los estándares éticos, profesionales y de calidad en la atención que salvaguarden la seguridad de los pacientes.
El Colegio de Médicos y Cirujanos reafirma su disposición para colaborar en la búsqueda de soluciones sostenibles y eficientes a esta problemática. Sin embargo, considera que las medidas planteadas deben garantizar la seguridad, calidad y equidad en la atención sanitaria, respetando siempre el marco legal y ético que regula la práctica médica en el país.
Diversas posiciones ante falta de médicos especialistas
La escasez de médicos especialistas en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ha generado diversas propuestas de solución por parte de las instituciones involucradas:
Formación de especialistas: El Colegio de Médicos y Cirujanos ha enfatizado la necesidad de aumentar la formación de nuevos especialistas para cubrir la demanda creciente. Esto implica revisar y posiblemente ampliar los programas de residencia médica en el país.
Distribución y retención de especialistas: La CCSS ha propuesto mejorar la distribución de los especialistas en las distintas regiones del país, especialmente en áreas rurales y desatendidas. Además, se busca implementar estrategias para retener a los especialistas en la CCSS, evitando su fuga hacia el sector privado o al extranjero.
Revisión de condiciones laborales: El Colegio ha planteado revisar y mejorar las condiciones laborales y salariales de los médicos especialistas para hacer más atractiva la permanencia en la CCSS. Esto incluye discutir propuestas como la implementación del salario global definitivo para los especialistas, lo que podría mejorar su remuneración y estabilidad laboral.
Uso de tecnología y telemedicina: El Ejecutivo ha sugerido aprovechar la tecnología y la telemedicina para optimizar la atención y reducir las listas de espera. Esto permitiría a los especialistas atender a más pacientes de manera eficiente y en menor tiempo.
No convocarán proyecto pese a solicitud de diputados
Ante el proyecto de ley 24.239, que permitiría a los médicos especialistas migrar al salario global y que los diputados buscan que se apruebe lo antes posible, la ministra de la Presidencia, Laura Fernández aseguró que:
Le abre un boquete a la Ley de Empleo Público.
Yo he sido altamente crítica con ese proyecto que no tiene un solo dato de cuál sería la implicación económica de trasladar en automático a los médicos que quedaron por debajo del salario global.
La jerarca aseguró que el Poder Ejecutivo no convocará la iniciativa, que pretende establecer un transitorio en la Ley Marco de Empleo Público para que estos especialistas puedan pasar de salario compuesto al global de ¢2,8 millones porque otros funcionarios que no obtienen los mismos beneficios podrían querer también pasarse a este modelo salarial.
En su lugar, el Poder Ejecutivo ha propuesto el ajuste salarial. La ministra de la Presidencia, Laura Fernández, sugirió a la CCSS considerar aumentos al salario base de los médicos especialistas que ingresaron antes de la implementación de la Ley de Empleo Público, con el fin de retener a los profesionales y evitar más renuncias.
Proyectos de ley para enfrentar escasez de médicos especialistas
La Asamblea Legislativa de Costa Rica ha considerado varios proyectos de ley para abordar la escasez de médicos especialistas en la CCSS:
- Proyecto de ley 24.239, apoyado por el Colegio de Médicos y al parecer por la mayoría de los diputados. Este proyecto propone un transitorio a la Ley de Empleo Público que permitiría a los médicos especialistas de la CCSS trasladarse al modelo de salario global definitivo. La iniciativa busca mejorar las condiciones salariales y laborales de estos profesionales para retenerlos en el sistema público de salud.
- Proyecto de ley 23.500, podría tener el apoyo de la mayoría de los diputados. Este proyecto busca fortalecer a la Cruz Roja Costarricense, una institución que desempeña un papel crucial en la atención de emergencias y en la prestación de servicios médicos. La Asamblea Legislativa aprobó una moción para solicitar al Gobierno que convoque este proyecto, reconociendo su relevancia en el contexto de la crisis de especialistas.
- Proyecto de ley 21.312, tiene el apoyo del Ejecutivo. Este proyecto propone una reforma a la Ley Orgánica del Ministerio de Salud para facultar al Ministerio a autorizar la contratación temporal de profesionales especialistas ante situaciones de inopia comprobada que pongan en peligro la salud de la población. La iniciativa busca establecer un marco regulatorio para declarar la inopia de médicos especialistas y permitir la contratación temporal de profesionales nacionales o extranjeros no incorporados al colegio profesional respectivo.
36 doctores ex-compañeros de Munive le envían carta
Carta a la ministra de Salud, Dra. Mary Munive
Quienes suscribimos esta carta formamos parte de la generación que compartió los años universitarios con su persona, y queremos evidenciar nuestra preocupación con las medidas que propone la declaración de emergencia nacional por la salida de especialistas de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), entre otros temas relevantes.
Creemos plenamente que como Ministra de Salud y a su vez Vicepresidenta de la República, condición que no se ha presentado históricamente en nuestro país, tome las mejores decisiones para la población en general, alejadas de posturas políticas y bajo la óptica del bien común de todos los costarricenses.
Los abajo firmantes llevamos más de 18 años de práctica profesional y somos una combinación de médicos especialistas y generales que hemos visto la evolución de la CCSS en estas últimas dos décadas, tanto en su apartado asistencial como en cuanto a la formación de grado y posgrado de las áreas de la Medicina.
Ante la coyuntura actual, coincidimos con todos los grupos gremiales y distintas voces institucionales y personales que llevan mucho tiempo siendo claros en describir la solución real al problema como una necesidad de abordaje claro, programado y organizado de formación, distribución y políticas de retención de especialistas.
En este último apartado, unas políticas de retención que disten de los mecanismos actuales de medidas coercitivas y que simplemente mejoren dicha permanencia con políticas llamativas, para que los especialistas deseen seguir perteneciendo a la institución.
La solución que se presenta por parte del Ministerio de Salud, ante un problema que se genera y perpetúa en la CCSS, siendo organismos completamente diferentes, con autonomías y competencias tan distintas, nos genera una gran preocupación por las razones que exponemos a continuación.
- Como primer punto, es importante recalcar que se está buscando una solución de emergencia a una problemática que ha sido manifestada con mucha antelación, por lo que la declaración de emergencia nacional sólo responde a una respuesta reactiva, que, en lugar de atacar el problema, pone en riesgo a la población, agrava e incrementa los problemas dentro de la institución y sume al país en un escenario de incertidumbre e inestabilidad aún mayor.
- Como compañeros que hicimos internado en el año 2006, nos preocupa enormemente que se plantee como solución el hecho de que se establezca un centro de atención telefónica para la población general, atendido por Internos Universitarios, futuros colegas que aun no se han graduado, que no cuentan con los avales respectivos para la práctica profesional y cuyo marco legal tanto para la protección de pacientes como para su misma protección médico-legal es imprevisible, ¿sería el Ministerio de Salud, en su representación, quien asumiría toda la responsabilidad de los casos cuyo manejo sea cuestionable? Y sinceramente, reiteramos, como colegas que hicimos el internado junto a usted, luego de 18 años de carrera profesional, si hubiéramos sido nosotros quienes en esa época nos hubiéramos tenido que enfrentar ante esta coyuntura, en ese momento nos hubiéramos negado, es evidente que no teníamos la capacidad para llevar el peso sobre la primera atención del país de forma telemática, es mucha responsabilidad para un grupo de estudiantes.
- En el mismo pensamiento del punto anterior, el distribuir médicos residentes para labores de especialistas, los cuales aun no han sido debidamente aprobados o incorporados como tales, sin supervisión, genera una situación de riesgo para los pacientes y a los mismos profesionales, riesgos que son evidentes y no hace falta enumerar. Se nos genera la misma inquietud, ¿sería el MS quien respondería cuando estos riesgos lamentablemente se materialicen?
- Nuevamente, bajo la misma línea de pensamiento, si cada posgrado requiere de tantos años para considerar a un especialista como debidamente formado, estándares que se siguen a nivel internacional, entonces, bajo cuál óptica considera adecuada que médicos generales, de los cuales no ponemos en duda su dedicación y deseo de superación o aprendizaje, sean los responsables de decisiones propias de especialistas. Esto generaría serias dudas sobre la seguridad y calidad de los servicios brindados, poniendo en riesgo innecesario a la población y nuevamente exponiéndolos a ellos mismos a procesos legales de mal praxis, dado por una práctica clínica cuya pericia aun no ha sido desarrollada. Lo mismo aplica el sugerir que procedimientos o tratamientos médicos sean realizados por personal de enfermería sin formación específica en tales menesteres.
- Sobre la contratación de médicos especialistas extranjeros. El hecho de crear un mecanismo acelerado de incorporación, mediante el cual la calidad o idoneidad de los profesionales no haya sido evaluada, pone nuevamente en riesgo la atención de la población. El Colegio de Médicos ha sido claro en agilizar la incorporación, pero siempre y cuando aprueben los mecanismos establecidos para tal fin, por lo que abrir un portillo en donde profesionales, sin una formación debidamente acreditada sean incorporados, podría ser arriesgado e iría en detrimento de la atención de los pacientes.
- Además, estos nuevos médicos extranjeros, por efecto de la ley, entrarían con salario global, por lo que no entendemos las excusas presupuestarias de mejorar las condiciones de los trabajadores actuales de la institución.
- En cuanto a la práctica de médicos especialistas nacionales que trabajen en el extranjero mediante modalidad de teleconsulta. ¿Cuál sería el mecanismo para fiscalizar su labor y a la vez garantizar la atención que recae sobre un profesional que se encuentra fuera del país? ¿bajo cuál legislación debe ser tratado? ¿Como regularían la seguridad y privacidad de los datos de manera transfronteriza? ¿Cuenta el país con la capacidad de resguardar los datos de los pacientes si estos se exportan a otro territorio?
- Por otra parte, y ajeno a la declaración de emergencia, hay otros elementos que consideramos que sus declaraciones son ajenas a la verdad y falta al respeto a muchos de los colegas médicos y especialistas. El primero aducir que la salida de los especialistas va en contra del juramento hipocrático, el cual todos hicimos en nuestra incorporación, específicamente al decidir algunos abandonar temporal o definitivamente la CCSS, ya que el juramento no hace alusión alguna a que un médico quiera mejorar sus condiciones de vida si así le parece. Consideramos que estas decisiones son personales e individualizadas, basadas en el entorno social y temporal que rodee esa decisión en particular, decisiones que son inherentes a todos los seres humanos y somos consientes que usted en algún momento tuvo que tomar. Por lo cual no entendemos la razón por lo que ahora lo considera punitivo si la situación es de otros colegas y lo señala así ante la opinión pública, provocando un deterioro de la opinión hacia el gremio de forma innecesaria.
- También consideramos desafortunado el comentario haciendo alusión a que salir de la CCSS y volver a entrar luego de un mes fuera, es un acto de ilegalidad y que puede conllevar a implicaciones penales (Fraude de Ley). Nuevamente, no entendemos la necesidad de generar en la población general la sensación de que el gremio médico es un grupo con dudosa ética profesional, situación que, salvo casos esporádicos, está muy lejos de la globalidad de los profesionales. La misma CCSS está estableciendo mecanismos para recontratación ante la ausencia de respuestas tacitas y concretas a la problemática, respuestas que evitarían que este cese o renuncia más recontratación se realice.
Como compañeros de Generación, muchos de los cuales llegamos a considerarla como una amiga, preocupada por los problemas trascendentales del país y quienes vimos en su nombramiento como una oportunidad de mejora nacional, nos vemos en la obligación moral de hacerle llegar esta carta, para expresar nuestro descontento con la dirección que están tomando sus decisiones como Ministra de Salud y consideramos que es la percepción global del gremio, no sólo nuestra, muy particularmente de quienes estamos preocupados por la estabilidad de una Institución como la CCSS, de la cual dependen todos los costarricenses en alguna medida. Tal y como muchos grupos del país han manifestado, el problema de la fuga de especialistas no es un tema salarial ni presupuestario, es un tema de justicia social, desigualdad e inequidad, por lo que las medidas explicadas en la declaración de emergencia solamente vienen a agravar una situación complicada, pero que tiene en su origen en esa disparidad creada por la implementación de la ley de empleo público.
Abogamos más bien, para que desde su formación profesional e investidura, con las calidades anteriormente mencionadas y alejadas de posturas políticas, se valoren las soluciones reales y efectivas a esta problemática, no soluciones que generan una situación de mayor riesgo para los pacientes, quienes son y deberían ser siempre el eje central de todas las discusiones y decisiones que se generan en torno a la salud del país, son ellos nuestro verdadero motor por lo que instamos a soluciones reales en pro de su beneficio, no medidas en las que se expongan a más contingencias innecesarias.
Atentamente,
-
Pablo Pujol Valverde. Código profesional 9372. Especialista en Medicina Crítica y Terapia Intensiva.
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Mayleen Cerdas Ureña. Código profesional 9331. Especialista en Anestesiología y Recuperación.
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Adriana Arias Guillén. Código profesional 9177. Especialista en Ginecología y Obstetricia. Medicina Materno Fetal.
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María José Soto Agüero. Código profesional 9321. Especialista en Medicina Crítica Pediátrica. Subespecialidad en Medicina Critica Cardiaca Pediátrica.
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Allan Ramos Esquivel. Código profesional 9246. Especialista en Medicina Interna. Especialista en Oncología Médica.
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José Pablo Sánchez Valverde. Código profesional 9227. Especialista en Medicina de Emergencias.
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Víctor Otárola Alfaro. Código profesional 9073. Médico general.
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Natasha Loría Terwes. Código profesional 9458. Especialista en Cirugía General y Oncología Quirúrgica.
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Henry Chan Cheng. Código profesional 9184. Especialista en Medicina Interna. Subespecialista en Inmunología Clínica.
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Marco Vinicio Gutiérrez Castro. Código profesional 9271. Especialista en Otorrinolaringología.
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Krhisty Arias Mejía. Código profesional 9255. Especialista en Medicina de Emergencias. Subespecialista en Urgencias Neurológicas.
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Juan Pablo Pacheco Rojas. Código profesional 9229. Especialista en Ginecología y Obstetricia. Subespecialista en Andrología Clínica.
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Rolando Álvarez Chaves. Código profesional 9078. Especialista en Ortopedia y Traumatología. Especialista en Medicina Laboral.
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Angie Hernández Cubillo. Código profesional 9199. Especialista en Ginecología y Obstetricia.
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Alejandro Calderón Céspedes. Código profesional 9064. Salud pública.
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Marlon Rojas Alvarado. Código profesional 9205. Especialista en Gastroenterología y Endoscopía Digestiva.
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Natalia Solís Rojas. Código profesional 9233. Especialista en Medicina Interna. Especialista en Infectología.
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Isaac Felipe Fonseca Hidalgo. Código profesional 9204. Especialista en Ortopedia y Traumatología. Subespecialista en Reconstrucción Articular de Cadera y Rodilla,
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Carlos Alberto León Céspedes. Código profesional 9245. Especialista en Reumatología.
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Sergio Campos Barquero. Código profesional 9320. Especialista en Otorrinolaringología.
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Cinthia Cruz Romero. Código profesional 9533. Especialista en Radiología e Imágenes Médicas.
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Allan David Mora Cascante. Código profesional 9230. Especialista en Ortopedia y Traumatología.
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Abner Daniel Aguilar Valdez. Código profesional 9126. Especialista en Medicina Interna. Especialista en Endocrinología y Nutrición.
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Christian Ramírez Alfaro. Código profesional 9174. Especialista en Medicina Interna. Especialista en Medicina Crítica y Terapia Intensiva. Subespecialista en Terapia Intensiva Neurológica.
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Paola Castro Bejarano. Código profesional 9179. Especialista en Radiología e Imágenes Médicas.
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Pablo Álvarez Aguilar. Código profesional 9211. Especialista en Medicina Interna y en Medicina Crítica y Terapia Intensiva.
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Manuel Moreira Carvajal. Código profesional 9089. Especialista en Anatomía Patológica.
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Esteban Ruiz Blard. Código profesional 9373. Especialista en Gastroenterología y Endoscopía Digestiva.
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Fabian Rodríguez Bolaños. Código profesional 9183. Especialista en Dermatología.
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Diego Ávila Sánchez. Código profesional 9363. Especialista en Medicina Interna. Especialista en Cardiología.
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María Victoria Arguedas Astúa. Código profesional 9210. Especialista en Geriatría y Gerontología.
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Saul Mauricio Rodríguez Sánchez. Código profesional 9079. Especialista en Medicina Crítica y Terapia Intensiva.
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Rafael Rojas Suárez. Código profesional 9075. Especialista en Medicina Interna. Especialista en Hematología.
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Marvin Sánchez Benavidez. Código profesional 9074. Especialista en Reumatología.
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Martha Vargas Salazar. Código profesional 9406. Especialista en Anestesiología y Recuperación.
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Mario Wong Méndez. Código profesional 9329. Especialista en Medicina Interna.
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