Patrocinio

Los dispositivos electrónicos no tienen la culpa

La cultura de dormitorio en niños y adolescentes afecta su interacción con otras personas

El encargado del menor debe prevenir el abuso de dispositivos que impidan que el niño deje de relacionarse con miembros de la familia o amigos.

Conforme evoluciona la tecnología, cambian los hábitos de esparcimiento de niños y adolescentes. Hoy, la prioridad para la mayoría de menores con acceso a dispositivos móviles no es salir a jugar al parque después de la escuela o durante el fin de semana.

Ahora prefieren encerrarse en sus habitaciones a ver lo que pasa tras el resplandor de una pantalla. Pero ni el celular, ni el play, ni el computador tienen la culpa de haber sustituido la “mejenga” o el “play ground”.

El ejemplo se da en la casa

El experto en uso de aparatos electrónicos en niños y adolescentes del Instituto en Investigaciones Psicológicas de la Universidad de Costa Rica (UCR), Rolando Pérez, asegura que los menores reproducen conductas que ven en las personas encargadas de ellos.

“¿Qué pasa si en una familia los adultos pasan conectados todo el día a su celular o tableta? Es contradictorio que ese adulto solicite al niño realizar otras actividades si la prioridad de esparcimiento del mayor es pasar todo el día en la cama con su dispositivo electrónico”, comentó Pérez.

Wilfredo Gonzaga, especialista en pedagogía y tecnología de la Facultad de Educación de la UCR, concuerda con Pérez. Gonzaga asegura que retomar los espacios de esparcimiento como los paseos, los juegos y el deporte al aire libre y compartir estas experiencias en familia son una necesidad para atacar el problema.

“El carácter y el proceso de desarrollo de los niños se beneficia cuando se les acostumbra a realizar ciertas actividades en donde tiene que interactuar con otras personas y buscar soluciones simples y prácticas ante los desafíos que implican los juegos o las reuniones.

Según el informe del Estado Mundial de la Infancia realizado en 2017 por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), los teléfonos inteligentes alimentan la cultura de dormitorio, desplazando a actividades que favorecen la salud física y mental de niños y niñas. Además el estudio concluye que el acceso a la información es cada vez menos supervisado.

  • Los jóvenes de 15 a 24 años son el grupo de edad más conectado. En todo el mundo, el 71% está en línea, en comparación con el 48% de la población total.
  • Los menores de 18 años representan aproximadamente uno de cada tres usuarios de Internet en todo el mundo.
  • En algunos países, los niños menores de 15 años tienen la misma probabilidad de usar Internet que los adultos mayores de 25 años.

Consecuencias

Gonzaga considera que las nuevas tecnologías de la información tienen aspectos positivos y negativos: “Un niño o un joven puede aprender muchísimas cosas productivas por medio de Internet, ya que es la biblioteca más grande que tenemos en el mundo. Pero el uso de las TIC es preocupante cuando se hace excesivo. Desde mi punto de vista que un menor utilice durante más de 30 minutos un aparato electrónico no es adecuado”.

Según el experto en docencia, estar expuesto por largos espacios de tiempo frente a las pantallas genera problemas físicos como perdida de la vista, cansancio y poca concentración. Pero sobre todo tiene una fuerte influencia negativa sobre la capacidad de socialización, ya que el niño podría adoptar una actitud individualista.

“Muchas veces la sobreexposición a estos dispositivos hace que no logre entablar buenas relaciones con sus compañeros, padres y maestros; que pierda la capacidad de criticidad y se comporte de manera pasiva. Además si el docente o padre de familia le presta atención se puede observar como su creatividad se ve limitada”, expone Gonzaga.

Patrocinio

Por su parte, Pérez explicó que cuando el niño elige solo los contenidos que va a explorar en el mundo digital corre el riesgo de exponerse a contenido pornográfico, incitación a la violencia, estafas, acoso, contacto con depredadores o experiencias con el sexting.

Una madre o padre no hace mucho con bloquearle ciertas páginas o desintalarle algunas aplicaciones al celular del niño, ya que el contenido en la web es muy variado.  Es necesario que el adulto se tome el tiempo de sentarse con el menor para explicarle los riesgos que corre al navegar solo por la web y de qué manera puede enfrentar responsablemente la exposición a contenidos inadecuados.

Según el estudio de UNICEF, “los riesgos en línea pueden llevar a que los niños vulnerables sean más susceptibles a la explotación, el abuso y hasta la trata, así como a otro tipo de amenazas menos evidentes para su bienestar”.

Este estudio presenta las dos caras del uso de las tecnología utilizada por menores. Por un lado ejemplifica casos negativos como por ejemplo el de una niña de 14 años cuyo exnovio creó un perfil en las redes sociales con imágenes de desnudos que él mismo le obligó a hacerse; pero por otro lado señala la historia de la niña que huyó con su familia de la violencia en Siria y ahora recupera su futuro en el campamento de refugiados de Zaatari orientada por una maestra mientras usa una tableta digital para aprender.

Gamificación

Gonzaga ve con buenos ojos el reciente surgimiento y puesta en práctica en las escuelas y hogares de la gamificación, la cual es un tipo de aprendizaje que transpone la mecánica de los juegos al ámbito educativo-profesional con el fin de conseguir mejores resultados educativos.

Este experto recomienda aplicar la tecnología en los hogares para que los niños desarrollen capacidades de liderazgo y aprendan a resolver los problemas sencillos del contexto en el cual viven.

“Un ejemplo podría ser que se utilice algún programa de robótica manejado por medio de algún dispositivo inteligente que le permita al menor programar el robot para hacer labores cotidianas de la casa”, dijo Gonzaga.

La gamificación es usada de manera grupal e individual para mejorar habilidades, incentivar la superación, desarrollar un mayor compromiso, absorber conocimientos o recompensar buenas acciones de los niños.

Gonzaga recomienda a padres y docentes explorar con los niños las oportunidades educativas que ofrecen aplicaciones como Kahoot!Cerebrity o JClic y así tener un punto de comparación para identificar qué contenidos aportan algo positivo a su desarrollo.

En el caso de los adolescente, Pérez recomienda incentivar la búsqueda de información sobre temas que les interesen, ya sean deportes, música, arte, cine o cualquier otra área que les ayude a explorar a profundidad sus gustos. Además, este tipo de actividades generan conocimiento práctico que puede ser aplicado durante la vida y en las interacciones que debe fortalecer día con día con sus pares.

Arturo Padilla Chinchilla
Latest posts by Arturo Padilla Chinchilla (see all)

Comentarios

 

Sobre el autor Arturo Padilla Chinchilla

Periodista y productor audiovisual. Bachiller en Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en periodismo y producción audiovisual de la Universidad de Costa Rica.
Patrocinio

Le recomendamos leer también

aDiarioCR.com