Patrocinio

Liderazgo en la nueva normalidad

Por: María José Bazo, vicepresidenta de Schneider Electric Centroamérica

Con la crisis sanitaria mundial, el manejo del talento humano cambió para las empresas. Aunque muchas ya aplicaban el teletrabajo, algumnas lo hacían solo con una parte del personal —porque no todos los puestos parecían aptos para teletrabajar— y otras no se animaban a implementar esta modalidad laboral. Sin embargo, ante la inminente necesidad de velar por la salud de todos, la única alternativa, o al menos la correcta, fue modificar la dinámica de trabajo para que las personas pudieran seguir laborando desde sus hogares, de una forma segura y productiva.

El teletrabajo tiene múltiples beneficios. Algunos de sobra conocidos, gracias a los promotores de esta modalidad laboral que lleva años hablando de sus virtudes. Por ejemplo, la mejora en la calidad de vida de las personas que aprovechan las horas que tardan en desplazarse a sus oficinas (conciliación entre vida laboral y personal), la disminución del costo de trasladarse, el aumento en la productividad, así como el grado de independencia sobre las tareas asignadas. La flexibilidad de horario incrementa las posibilidades de desarrollarse personalmente.

Los beneficios también permean a las empresas que pueden hacer un mejor aprovechamiento del espacio físico de sus oficinas, disminuir costos de servicios públicos como electricidad y agua, y, por supuesto, contar con personas más felices lo que se refleja en la productividad y alcance de objetivos.

El tercer beneficiado somos todos. Al disminuirse la congestión vial, se reduce el consumo de combustibles, lo que se traduce en menos contaminación. Además, con el teletrabajo se ofrecen más posibilidades de inclusión laboral para grupos vulnerables, entre otros.

Ajustar el liderazgo en los equipos

Patrocinio

Este nuevo esquema implica ajustes en el liderazgo de los equipos. No solo porque ahora no estamos todos trabajando en un mismo lugar, sino porque la crisis sanitaria genera incertidumbre, miedo, insomnio, desconcentración, entre otras alteraciones. Estas deben ser reconocidas y abordadas de una forma empática para el bienestar de las personas con las que trabajamos y finalmente, de la empresa.

Los líderes de la nueva normalidad deben ser personas hábiles para trabajar por objetivos y permitir que sus equipos se desarrollen bajo ese esquema. Una jefatura desconfiada, que solo se siente segura sabiendo cada movimiento de sus colaboradores, aún cuando las tareas que les delega se encuentral al día, no promueve una dinámica de crecimiento nunca y mucho menos cuando se está en teletrabajo en medio de una crisis santiaria mundial, que ha incrementado el nivel de estrés para muchas personas. Hay que asignar objetivos, fechas de entrega y permitir que la persona ajuste su horario para cumplir con ellos.

También es importante mantener los encuentros uno a uno de forma virtual, pero no solo para abordar temas de trabajo sino también para permitir conversaciones que se tenían antes, laborando todos en un mismo lugar. Que importante conocer cómo se encuentran nuestros colaboradores, cómo están llevando este proceso, no debemos perder de vista la importancia de estar cerca como equipo y de mantener activos los programas de bienestar que las compañías han desarrollado.

Creatividad ante la nueva normalidad

El bienestar se debe mantener y hay que adaptarse a la nueva normalidad mediante formas creativas. Por suerte, la tecnología nos permite acortar las distancias y compartir con nuestros equipos. Las empresas tienen la posibilidad de implementar clases en línea de relajación para apoyarlos a todos a liderar con el estrés. Si se tenía un plan de ejercicios en la oficina, podemos adaptar las clases de zumba o yoga a sesiones virtuales e incluso implementar nuevos espacios, que nos permitan apoyar a los colaboradores en temas actuales de especial interés como el manejo de finanzas en tiempos de crisis, así como espacios para abordar la importancia de la salud mental en estos momentos más que nunca.

Poco a poco, iremos retornando a la normalidad y las oficinas se irán llenando de gente por etapas; mientras tanto, tenemos que aprovechar las ventajas tecnológicas que nos permiten seguir trabajando en equipo pero a la distancia, y promover una cultura organizacional que fomente el crecimiento de todos los individuos, no solo como profesionales sino también como seres humanos.

¿Qué le pareció esta nota?

Califíquenos de 1 a 5 estrellas

Si le pareció interesante esta nota,

¡síganos en redes sociales!

¿Cómo podríamos mejorar esta información?

Comentarios

 

Acerca del autor Colaboración

Las colaboraciones enviadas a aDiarioCR.com son responsabilidad exclusiva de sus autores. aDiarioCR.com no se responsabiliza por su contenido.

Artículos recomendados