
Por: Sergio Zamora Sauma, Master en Política Económica
Costa Rica utiliza un sistema de flotación administrada para su tipo de cambio, donde el Banco Central de Costa Rica (BCCR) permite que el mercado determine libremente el valor del colón, pero interviene discretamente para evitar fluctuaciones bruscas y atender sus propias necesidades de divisas, a través de mecanismos como el Mercado de Monedas Extranjeras (MONEX).
En un sistema de flotación administrada, el BCCR utiliza principalmente la intervención directa en el mercado cambiario (comprando o vendiendo divisas), la política monetaria (tasas de interés) y la gestión de reservas internacionales para influir en la oferta y demanda de moneda local y, por ende, en el tipo de cambio, manteniéndolo dentro de un rango deseado sin fijarlo rígidamente.
Las variables y herramientas principales:
- Intervención Directa (compra y venta de divisas):
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- Si la moneda se deprecia demasiado: El BCCR vende dólares (u otras divisas fuertes) y compra moneda local, aumentando la demanda de esta y fortaleciendo su valor.
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- Si la moneda se aprecia demasiado: El BCCR compra divisas y vende moneda local, aumentando la oferta de moneda local y frenando su apreciación.
- Política Monetaria (tasas de interés):
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- Aumentar tasas de interés hace que los activos financieros locales sean más atractivos para capital extranjero y aumentando la demanda de la moneda local, lo que la fortalece.
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- Reducir tasas de interés puede debilitar la moneda al desincentivar la entrada de capitales.
- Gestión de Reservas Internacionales:
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- El BCCR administra sus reservas para tener "munición" suficiente para intervenir y suavizar las fluctuaciones bruscas del tipo de cambio, actuando como un estabilizador.
- Comunicación y expectativas (forward guidance):
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- Mediante comunicados y anuncios, el BCCR puede influir en las expectativas de los agentes económicos sobre la dirección futura del tipo de cambio, lo que afecta sus decisiones de compra y venta de divisas.
Son las fuerzas del mercado las que determinan el tipo de cambio (oferta y demanda) pero, cuyo comportamiento, es modificado por acciones de intervención directa del BCCR, que tendrán influencias en diferentes formas y sus efectos pueden verse en el corto, mediano y largo plazo, según la acción.
En particular, en este artículo se comenta sobre el resultado que tiene la aplicación de la tasa de política monetaria (TPM) aplicada del 2022 a la fecha, y su influencia sobre la inflación y el tipo de cambio.
No existe una única herramienta del BCCR para controlar el tipo de cambio, sino que existen varias acciones que influyen en el mismo. Sin embargo, este artículo se enfoca en la TPM, por ser uno de los instrumentos que se ha utilizado de forma consistente desde el 2022 para lograr control de inflación y estabilización en el tipo de cambio. Comprender la relación que existe entre las tres variables (TPM, inflación y tipo de cambio) es necesario para entender el contexto actual de tipo de cambio, y qué se puede esperar en el futuro. Es decir, el artículo analiza la función de la “palanca” de la TPM y cómo el uso dado en los últimos tres años lleva a deflación (precios negativos) y al tipo de cambio más bajo de los últimos 20 años.
Relación entre la TPM, la inflación y el tipo de cambio
La TPM, la inflación y el tipo de cambio están intrínsecamente relacionadas a través de los mecanismos de transmisión de la política monetaria, donde el BCCR ajusta tasas de interés para controlar los precios (inflación), lo que a su vez afecta la inversión, el consumo y el atractivo de la moneda, influyendo en el tipo de cambio. Subir la TPM reduce la inflación y fortalece la moneda, mientras que bajarla la estimula y puede debilitar la divisa.
La TPM es la principal herramienta para controlar la inflación: subirla encarece el crédito, frena consumo e inversión y baja la inflación; bajarla, hace lo contrario. Esto impacta el tipo de cambio: tasas más altas atraen capital extranjero, apreciando la moneda local, mientras que tasas bajas tienden a debilitarla, depreciándola. A su vez, la inflación alta debilita la moneda, y la relación entre inflación y tasas de interés es crucial para la economía, impactando decisiones de consumo e inversión
Tras la pandemia, la tendencia global de la TPM fue, primeramente, bajar tasas de interés, para estimular la economía, pero, terminada pandemia, aumenta (endurecimiento) a partir de 2022 para combatir la inflación elevada. Costa Rica no es la excepción, pero la forma de aplicar la receta en el país se ha realizado de forma más drástica, razón por la cual en el año 2025 estamos observando resultados muy particulares, que no están viviendo otros países de Latinoamérica.
Los ajustes en TPM en el 2022 y su influencia en el tipo de cambio
Durante el 2022, el BCCR realizó aumentos significativos en la TPM para combatir la alta inflación: inició en 1,25% en enero, 2,50% en marzo, culminando en septiembre en 8,50%, lo cual reflejó un endurecimiento de la política monetaria ante presiones inflacionarias globales y locales como el alza en precios de combustibles y granos.
Ahora bien, la TPM no solo influye en los precios, también en el tipo de cambio. Desde mediados del 2022, el tipo de cambio fluctuó significativamente, alcanzando casi ¢700 por dólar en su punto más alto y bajando a ₵500 en abril del año 2023. El tipo de cambio se ha mantenido relativamente estable desde entonces, muy cercano al valor de ¢500 por dólar.
El ajuste realizado en la TPM de 1,25% a 8,50%, con un aumento de 7,25% en menos de un año es una medida de política monetaria extrema, que definitivamente trajo consigo un ajuste en la inflación y que influyó directamente en el tipo de cambio.
Para el año 2023 ya Costa Rica tenía la diferencia entre la TPM y la inflación más alta entre muchos países, y la situación se mantiene al presente ¿Qué situación se presenta por una alta diferencia entre la TPM y la inflación con respecto a otros países? El resultado es la atracción de divisas que se conoce como capital golondrina. El capital golondrina se refiere a inversiones financieras de corto plazo, especulativas y volátiles, que entran a un país buscando altas rentabilidades rápidas (por tasas de interés elevadas o tipos de cambio favorables) y se retiran tan pronto como la oportunidad desaparece. Estos capitales no invierten en la economía productiva, sino en bonos, acciones o divisas, pudiendo generar inestabilidad, desajustes macroeconómicos y afectar la moneda local al entrar y salir masivamente.
Atraer capital "golondrina" a una economía pequeña como Costa Rica es un tema de debate: si bien puede traer liquidez temporal y afectar positivamente el tipo de cambio, también genera volatilidad, riesgos de burbujas y puede desestabilizar la economía si sale abruptamente, afectando a sectores exportadores (como el turismo) al encarecer el tipo de cambio. Sin embargo, su efecto neto y potencial de desestabilización dependerá de las condiciones de cada país. En Costa Rica, dependerá de la relación de atracción de divisas con respecto a la inversión extranjera directa, ya que la inversión extranjera directa atrae inversión productiva y no especulativa, así que su relación es determinante en la estabilidad del tipo de cambio a mediano plazo; en esto Costa Rica presenta una ventaja que le brinda mayor estabilidad ante este tipo de políticas.
Cuál es la condición actual de la TPM
La diferencia entre la TPM y la tasa de inflación (el aumento general de precios) indica la efectividad y el sesgo de la política económica. En el cuadro 1 se muestra este indicador para varios países que representan diferentes tipos de economías y regiones. Costa Rica presenta el diferencial más alto entre TPM e inflación de ocho economías seleccionadas:
Cuadro 1. Comparación del diferencial de la TPM y la inflación para diferentes economías, ordenados de menor a mayor (Dic. 2025)
| Nueva Zelanda | Unión Europea | Estados Unidos | Chile | China | México | Colombia | Costa Rica | |
| TPM | 2,25% | 2,15% | 3,75% | 4,75% | 2,00% | 7,25% | 9,25% | 3,50% |
| Inflación | 3,00% | 2,40% | 3,50% | 3,40% | 0,20% | 3,57% | 5,30% | -1,00% |
| Diferencia entre TPM e inflación | -0,75% | -0,25% | 0,25% | 1,35% | 1,80% | 3,68% | 3,95% | 4,50% |
El tipo de cambio
La venta del dólar estadounidense se ubicó en ¢491,54 el 7 de diciembre de 2025, nivel al cual no se acercaba desde el 2005; o sea hace veinte años.
¿Influir en el tipo de cambio a través de cambios en la TPM es una decisión política?
El órgano del BCCR que define los cambios en la TPM es la Junta Directiva; este cuerpo colegiado toma la decisión de forma unánime tras analizar la inflación, sus determinantes y las perspectivas macroeconómicas, utilizando la TPM como instrumento principal para guiar la economía hacia su meta inflacionaria.
Por tanto, consideramos ¿cuál sería el efecto de bajar la TPM para dejar de tener ese premio especial para inversiones volátiles? El efecto es que saldrían divisas del país, y el tipo de cambio subiría. La decisión de modificar esta “palanca” la tiene el BCCR, y por ahora, ha decidido, mantener un valor mucho más alto que otros países (cuadro 1), por lo que mantiene un premio especial, y que se traduce como una política monetaria para mantener tipo de cambio bajo. Por tanto, la respuesta es sí, mediante ajustes en la TPM, se puede influir en el tipo de cambio, es una decisión técnica, pero también puede ser una decisión política. Es parte de un acuerdo de la junta directiva del BCCR. El tipo de cambio en un sistema de flotación administrada es el resultado de las oferta y demanda en el mercado cambiario, pero el BCCR tiene herramientas para influir en tipo de cambio, y en este caso utiliza la TPM para tal fin.
Como en toda decisión de política monetaria hay sectores de la economía que ganan y otros que se ven desfavorecidos, por tanto, estas decisiones no están exentas de la política del gobierno y de sus objetivos.
El tipo de cambio bajo beneficia a los importadores, pero perjudica a productores agropecuarios, exportadores y al sector turístico, que reciben menos colones por cada dólar que ingresa. Adicionalmente, el país pierde competitividad como destino de outsourcing, ya que las empresas extrajeras tienen que pagar salarios más altos (por la conversión de dólares a colones), y, por tanto, otros países se vuelven más atractivos.
Los comunicados del BCCR hablan principalmente de control de inflación, y, por otro lado, hacen alusión a que el mercado es el único responsable del nivel actual del tipo de cambio, lo que lleva una contradicción según la teoría de política monetaria (y según la evidencia del cuadro 1 de este artículo).
¿Podría mantenerse a largo plazo política monetaria del actual gobierno?
Es un tema de debate, y es difícil establecer un parámetro de tiempo para que se vuelva insostenible. Una política de altas tasas, baja inflación y tipo de cambio estable se mantiene mientras la economía absorba los efectos restrictivos (menos inversión y consumo) sin caer en recesión o desempleo excesivo, pero prolongarla demasiado puede generar desaceleración severa o estancamiento, afectando empleo y crecimiento, mientras que mantenerla para controlar inflación temporal puede ser sostenible, pero la economía siempre buscará equilibrio y los tipos altos frenarán la actividad.
¡Pero sí que hay riesgos! Los riesgos de prolongar la política son:
- Recesión/Desaceleración: Menos consumo e inversión = menor crecimiento económico.
- Desempleo: Empresas reducen personal por menor actividad.
- Apreciación del Tipo de Cambio: Tasas altas atraen capitales, fortaleciendo la moneda y afectando exportaciones.
- Desincentivo a la Inversión: El alto costo del crédito frena proyectos a largo plazo.
La política se debería mantener hasta que:
- la inflación ceda y se acerque al objetivo del banco central.
- aparezcan señales claras de recesión o aumento fuerte del desempleo.
- la apreciación cambiaria dañe la competitividad del país.
En resumen, es un delicado acto de equilibrio: las altas tasas son una medicina fuerte para la inflación, pero si se administra por mucho tiempo, los efectos secundarios (desempleo, recesión) pueden ser peores que la enfermedad inicial.
En caso particular de Costa Rica, el valor de la TPM establecido por BCCR que se traduce en mantener un alto diferencial entre la TPM respecto a la inflación, que está causando una deflación (inflación negativa), también provoca la atracción y permanencia de inversiones volátiles, y presión a tipo de cambio a la bajo. Esta condición se mantendrá en la economía de Costa Rica por un periodo corto de tiempo, y a continuación se explican los dos motivos principales que llevarán a revertir la situación actual:
- La pérdida de competitividad del sector exportador, turismo, venta de servicios outsourcing y atracción de inversión extranjera directa reduciría la entrada de divisas al país, y con el tiempo, presión para aumento del tipo de cambio.
Importante mencionar que dichos sectores (exportador, turismo, venta de servicios outsourcing y atracción de inversión extranjera directa) son los que sectores que atraen más divisas de forma legal al país. Como un ejemplo, Costa Rica ha experimentado una reducción en la cantidad de visitantes de turismo durante el año 2025, con caídas significativas en la llegada de turistas internacionales en comparación con 2024, especialmente desde mercados clave como EE.UU., Canadá y Europa. El atractivo y competitividad del país de posicionamiento en inversión extranjera directa, destino turístico, país para outsourcing de servicios, así como país exportador, se puede ir reduciendo con el tiempo. El posicionamiento del país en estos sectores corresponde al éxito de políticas y estrategias de varias décadas atrás, así que lo normal es que no se dé de forma abrupta, sino como un proceso en el tiempo. Pero estos procesos presionarán el tipo de cambio en el mediano plazo.
- Una política de altas tasas de interés y deflación puede llevar a la contracción económica. Esto se traduce en menor demanda de colones, y presión para aumento del tipo de cambio.
El BCCR toma la decisión de modificar la TPM como instrumento principal para guiar la economía hacia su meta inflacionaria. A continuación, se muestra el cuadro 2 con información de la inflación actual y la inflación objetivo, y su diferencia.
Cuadro 2. Comparación del diferencial de inflación actual e inflación meta para diferentes economías, ordenados de mayor a menor (2025)
| Colombia | Estados Unidos | Nueva Zelanda | México | Unión Europea | Chile | China | Costa Rica | |
| Inflación actual | 5,30% | 3,50% | 3,00% | 3,57% | 2,40% | 3,40% | 0,20% | -1,00% |
| Inflación meta | 3,00% | 2,00% | 2,00% | 3,00% | 2,00% | 3,00% | 2,00% | 3,00% |
| Diferencia entre inflación actual y objetivo | 2,30% | 1,50% | 1,00% | 0,57% | 0,40% | 0,40% | -1,80% | -4,00% |
En el cuadro 2 se observa, que Costa Rica es el caso más extremo de todos los países, al igual que en el cuadro 1, con una inflación actual de 4 puntos por debajo de la inflación meta del BCCR, es decir, el Banco Central tiene la meta de tener un 3% de inflación en la economía, pero realmente este año tenemos un valor de inflación del -1%, es decir, reducción de precios o también conocido como deflación. Si la inflación está por debajo de la meta puede indicar que la economía se está desacelerando demasiado, como se ve en el diferencial entre las tasas y las metas de inflación. Es el primer signo de una economía hacia el estancamiento.
La deflación, caída generalizada de precios, frena la economía creando un círculo vicioso: consumidores posponen compras esperando precios más bajos, reduciendo la demanda; empresas venden menos, bajan beneficios, recorten salarios o despiden empleados; esto aumenta desempleo, disminuye gasto, frena inversión y crecimiento, y encarece deudas reales al bajar ingresos, llevando a recesiones. Aunque parece bueno por el mayor poder adquisitivo inicial, sus efectos negativos son profundos y sostenidos. Y respecto al tipo de cambio, hay menos demanda de colones, por lo que tipo de cambio se ve presionado al alza.
Lo que podría hacer el BCCR
Según se comentó, la actual política monetaria del BCCR -de altas tasas, baja inflación y tipo de cambio estable- se puede mantener por periodos de corto plazo (algunos años), pero las presiones de equilibrio del mercado llevan hacia los valores de equilibrio de largo plazo en la economía.
Aunque en discursos y conferencias de prensa se indiqué lo contrario, según las acciones tomadas por BCCR desde el año 2022, la política monetaria es muy clara: tasas de política monetaria altas para dar como objetivo inflación baja y tipo de cambio sostenido y tendiendo a la baja. Realizar un ajuste de la TPM como el que realizó el BCCR en el año 2022 -de 1,25% a 8,50%, en menos de un año- y luego aducir que el tipo de cambio bajo se debe a las fuerzas del mercado, es mentir.
Los ajustes en la TPM para “normalizar” la situación podrían revertir lentamente el mecanismo utilizado: reducir la TPM para desincentivar la atracción y permanencia de inversiones volátiles (capital golondrina), lo que se traduce en una disminución de la cantidad de divisas en el mercado nacional, y, a su vez, se traduce en aumento del tipo de cambio. El aumento del tipo de cambio provoca aumento en los bienes importados, lo que lentamente se va traduciendo en la economía en aumento de precios (aumento de la inflación), que debería ir lentamente incrementando la inflación hacia el valor meta del BCCR (en este caso un 3%). Por su parte, el aumento de inflación, provoca un aumento en la demanda de colones, que también provocará mayores aumentos en el tipo de cambio.
En otras palabras, la política monetaria del BCCR del actual gobierno genera una condición inestable en el mercado monetario, provocando condiciones que se mantienen estables en el corto plazo, pero que en el mediano plazo pueden traer desequilibrios en la economía. Desequilibrios que Costa Rica no vive desde el año 1980 y ya pocos lo recuerdan. Cuanto antes se reduzca el valor de la tasa de política económica, más rápido nos alejaríamos del riesgo de ser menos competitivos y vivir escenarios de deflación, estancamiento económico y desempleo, y finalmente devaluación descontrolada.
Para finalizar, el principal objetivo de un banco central es mantener la estabilidad de precios (controlar la inflación) y la estabilidad del sistema financiero, gestionando la moneda nacional y la política monetaria para asegurar el buen funcionamiento de la economía. Para lograrlo, ajusta tasas de interés, controla la oferta de dinero, supervisa bancos y actúa como banquero de bancos, emitiendo billetes y monedas.
La frase clave es “mantener la estabilidad”. El ajuste extremo realizado a la TPM en el 2022, y el hecho de continuar manteniendo un diferencial alto entre la TPM y la inflación, acerca a condiciones de riesgo de desestabilización futura del mercado cambiario, lo que va en contraposición de su objetivo fundamental. Quizás sea para lograr otros objetivos de corto plazo del gobierno actual, como pueden ser la reducción de precios, pero el nivel deflacionario de precios del año 2025 muestra que se les fue la mano. Por tanto, volver cuanto antes a una tasa de política monetaria en relación con la inflación actual, para buscar la meta de inflación requerida, es la primera acción por tomar del BCCR para reorientar su objetivo primordial de estabilización en el mercado monetario, y alejarnos de posibilidades de futuras recesiones y descontrol en el tipo de cambio en el mediano plazo.
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